Colección de Lotería Nacional 1980
Especial dedicado al Periodismo Español



Linotipia de periódico

La máquina de componer líneas habría de revolucionar no sólo las Artes Gráficas, sino el periodismo mundial en el último cuarto del siglo XIX, desde que la inventara, en 1885, el relojero alemán Ottmar Mergenthaler , cuando marchó emigrado a Norteamérica. La prensa fue la primera beneficiaria, por la velocidad en componer textos y servir urgencias, y el periodismo español disfrutó de la primera – que aquí se representa -, traída por el diario madrileño El Imparcial, quién adquirió cinco modelos para sus talleres a finales del siglo XIX.

Vendedora de gacetas. Siglo XVII

En el año 1777 el grabador Juan de la Cruz Cano y Olmedilla publicaba en Madrid su Colección de Trajes de España, a la cual pertenece la estampa de la “Gacetera”, lámina dibujada por el buril de su hermano Manuel. Se trata de una mujer invidente, sentada, portadora sobre su halda de un palo, con una gaceta en la mano y a su falda un cestillo con otros ejemplares de periódicos. Desde el siglo XVI funcionó en Madrid – como en otras capitales españolas- una Cofradía de Ciegos, a la que estaba encomendado el monopolio de la venta de relaciones, gacetas y otros papeles volantes, pura literatura de cordel. En el siglo XVIII fueron los invidentes – casi hasta el primer tercio del XIX – los grandes auxiliares del desarrollo del periodismo español.

Gaceta de Madrid (1661)

Si las Relaciones desembocan en las Gacetas como los ríos en el mar, aquí se ofrece, teniendo inicialmente el título de Relación el primer número de la Gaceta de Madrid, que apareció en los tórculos matritenses de Julián Paredes, en la plazuela del Ángel, el año 1661, y fue redactada por el periodista español Francisco Fabro Bremundan. Por su continuidad, fue la pieza eje en la historia de la prensa española. Ha cumplido ya tres siglos y es hoy uno de los diarios, en vigencia, más antiguos del mundo. De la Gaceta de Madrid se hicieron copias coetáneas en Sevilla, Zaragoza, Valencia, Málaga y Méjico.

Andrés Borrego (1802 - 1891)

La valoración profesional del malagueño Andrés Borrego, que llegó a ser decano de los periodistas españoles, se agiganta con los años. Economista y sociólogo, tuvo su quehacer un triple fondo de romanticismo, Prensa y política. Gozó de prestigio en España y alcanzó proyección universal. Avanzado, con Riego, en La Confederación Patriótica, se exilió a París, donde colaboró en la fundación de Le Temps y más tarde fue redactor de Le Constitutionel. Corresponsal de The Morning Herald, de Londres, pasaría después a ser fundador de El Español, de Madrid, uno de los más importantes diarios españoles, bastión del moderantismo y eco del pensamiento conservador. Murió en la pobreza, escribiendo artículos, fiel a sus ideas, propugnando en sus últimos tiempos una política social conservadora, que respetase el juego constitucional y las libertades políticas de los españoles.

Antiguos almanaques

Inspirado en un grabado al boj, de Plumereau, se nos brinda aquí la estampa colorista de un viejo vendedor de antiguos almanaques – ancestral reportero de un viejo periodismo, entre gráfico y oral – en el instante en que, subido sobre una improvisada tarima, ante el cartelón donde figuran las imágenes, ofrece a la sencilla concurrencia una explicación de la mercancía que vende. De los siglos XV al XVIII aquellos vendedores ambulantes difundían por ferias y mercados una literatura menor de cordel, de almanaques y pronósticos, sucesos y aventuras, a que tan dados eran nuestros antepasados, hasta derivar entre los siglos XIX y XX en la escena del explicador del “cartelón del crimen”.



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